El día de hoy, nos encontramos con la sorpresa de dos bloqueos carreteros, en esta ciudad de
Pátzcuaro, la razón, es de que ayer, 11 de febrero desaparece un joven. Esto, poco a poco se va
volviendo en algo rutinario, no sólo aquí sino en todo el país, hay casos dramáticos que ya llevan
diez años sin resolver, 43 chamacos de Guerrero se esfuman en el aire, en Michoacán tenemos ya
dos años, sin saber de un licenciado y un maestro que tuvieron la osadía de enfrentarse, dar la
cara por la gente de Aquila, a la empresa Ternium, que es una compañía siderúrgica, faltaba más,
de Italia y Argentina.
Cuando hay campañas políticas, todos los partidos nos envuelven con muchas mentiras, no
sabemos hoy a bien, a que se dedican un diputado local, una federal que les corresponde atender
Pátzcuaro, ellos se aprovechan de una alternativa que construimos millones de personas. Brillan
por su intrascendencia, cobran un salario que les procuramos, sin hacer nada, como no decir otras
mentiras o cosas que no tienen sustento en la realidad, como decir que están salvando el lago.
Los tres niveles de gobierno, han dejado a un lado su primera obligación, ineludible, que no se
puede abandonar, que es de sentido común, les otorgamos un poder, para que mínimamente
cuiden de nuestra integridad física, al igual que a toda la parvada que dice trabajar, por nosotros,
en el Congreso de la Unión y Congresos Locales, en el Senado. Todos esos personajes se pierden
tres, seis años, pero como hongos después de la lluvia, vuelven a resurgir.
Hoy muchos repudian los bloqueos, pero ni siquiera se preguntan el porqué. Es absurdo que sean
las mujeres, jóvenes, hombres que estén haciendo una labor que en justicia le corresponde
atender a los diversos cuerpos policiacos y milicia. Sólo aquí en México pudo pasar, mientras
somos presa de robos, extorsiones, asesinatos, feminicidios, desapariciones, mandamos diez mil
policías a cuidar la frontera de Trump, de a tiro nos ven la cara de tontos, recordemos tenemos
más de tres mil kilómetros de frontera con EUA, esos diez mil guardias, difícilmente tienen la
posibilidad de asegurarla. (FRR)