Los tiempos han cambiado, la sociedad es otra, se merece respeto, consideración, sobre todo
tratándose de cosas de gobierno, que hacemos posible con nuestros impuestos. Se hablaba en
Reflejo de Michoacán, sobre que oficialmente no se había anunciado la llegada de la doctora
Raquel Sosa Elízaga a Pátzcuaro, que ya un tiempo estuvo como directora del CREFAL, puesto que
deja para estar al frente de las llamadas Quinientas Nuevas Universidades, un proyecto que ha
sido difícil, por la razón de que no hemos aceptado, vivir en un México cada vez más empobrecido,
hoy con la llamada La Escuela es Nuestra, se recicla la estrategia de “entrarle” todos a resolver los
problemas, carencias materiales de las escuelas, eso sería fabuloso, pero se olvida la miseria en
que se encuentra la mitad del país, a causa del vil saqueo de todo.
Ahora se dice que la doctora ocupara las instalaciones, para seguir proyectando el proyecto
arriba anunciado, pero los trabajadores no le permitieron ingresar, toda vez que se les anuncia
que se terminaría la relación laboral, que se tenía con ellos. Los de más tiempo serían jubilados,
por medio de las Afores. Pero los más serían indemnizados. Ya con la nueva instancia,
supuestamente, la sede de las Universidades Benito Juárez, sólo se recontrataría a personal de
mantenimiento. Vigilancia, como sucede desde hace mucho, se haría a través del llamado
Outsourcing, compañías privadas, donde los trabajos son interinos, con pocas prestaciones. Esa
figura se usa en los edificios de Morena. La gente aun así los prefiere, sí, porque no hay de otra, se
aprovecha de la necesidad.
Lo anterior ha sido posible, en todo México, por la traición de las llamadas dirigencias sindicales,
que sin ninguna contemplación han entregado a millones de trabajadores, a la voracidad de los
patrones. Hoy causa risa saber que “tenemos” derecho al trabajo, cuando el único derecho que
muchos tienen es el morirse de hambre.
Hoy ningún nivel de gobierno defenderá a los del CREFAL, menos los partidos traidores,
convenencieros, corruptos, entreguistas del PRI, PAN, PRD. Menos nuestro diputado local, la
diputada federal, pues a ellos no les interesa la suerte de quienes los llevaron al paraíso donde se
gana buen dinero, la oportunidad de alcanzar otros huesos, sólo para su beneficio. A los
trabajadores del CREFAL, sólo los podrá salvar la solidaridad, comprensión popular, si no hacemos
qué halla un buen arreglo, nuestros hijos, nietos estarán en la misma situación, entonces
sabremos la tragedia que hoy viven hombres y mujeres, que han dado lo mejor de ellos al CREFAL,
a ellos ni siquiera se les ha permitido tener un sindicato. (Fidel R. Ramos)

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