María Lupita R. Rosas
Mujeres, diputadas de Morena, piden que no haya inmunidad, falta de castigo para quien fuera
un extraordinario futbolista, Cuauhtémoc Blanco, acusado de abuso contra un familiar, el hoy
diputado federal en un primer momento parecía haberla librado, pero hoy su propia bancada
legislativa, exige que se le lleve a juicio.
Pero la tragedia no debería ser sólo para el señor Blanco, sino también para Félix Salgado
Macedonio de Guerrero, que cínicamente también es hoy integrante del Congreso de la Unión,
tras ser acusado del mismo delito, hoy el Toro sin Cerca, desea ser el sucesor de su propia hija que
pesimamente lleva las riendas del sufrido estado de Guerrero.
Otro desvergonzado es el gobernador de Zacatecas, de la dinastía Monreal, quien fuera grabado
durante su campaña, tocando, ante los ojos de todo mundo a una mujer, a pesar de que se
difunde, al menos por todo México, nada se le hizo, comportándose como Donald Trump, que
alardea de “meter mano”, a las mujeres. Pobre país, en manos de quienes estamos y, lo peor es de
que todos los partidos se cobijan, protegen entre ellos y ellas, cuando lo menos que se les pediría
es dar un buen ejemplo. Igual o peor, es una humilde mujer que pretendía gobernar esta sufrida
patria, teniendo a una hermana acusada, de ser una nada piadosa secuestradora, por ello, ahí si
actúa la ley, la sentencian a más de cincuenta años de cárcel. Igual le sucede al Fofo, quién tras
agredir a una fémina, le dan 17 años de prisión, no hay rasero parejo.