Si una nación sabe lo que son los gobernantes norteamericanos, es la mexicana, el actual mandatario cumple perfectamente su papel de marioneta, sirviente de las grandes empresas trasnacionales quienes al saber que no tienen ya enemigo al frente, están decididos a tomar el
planeta en sus manos, de una buena vez por todas.
Aprovechan un respiro de la guerra contra Irán, para contrabloquear el estrecho de Ormuz, nave
que intente cruzar frente a sus fuerzas navales, debe volver a pagar un impuesto por el traslado de
petróleo, gas, alimentos, fertilizantes. Ello ha encarecido todas las cosas en el mundo.
El presidente actual de EUA, gusta jugar con cosas sagradas, como lo hacen sus antecesores, pues
al tomar juramento como mandatarios, lo hacen poniendo una mano sobre la Biblia. Hoy pide a todos los ministros protestantes que hagan oraciones por él, para que tenga éxito, eliminando a niños, ancianos, mujeres indefensas en Irán, pues para él son representantes del infierno en la
Tierra.
La humanidad siempre se ha preguntado la razón del por qué los presidentes americanos, a sangre y fuego desde hace quinientos años, se han dedicado a tomar tierras, bienes ajenos, sin ninguna clase de remordimiento, usando la mentira, la traición, el doble lenguaje, aprovechando la ignorancia, buena fe de sus semejantes.
La explicación se tiene en que creen estar en este
mundo para cumplir un mandato divino, una misión, ésta es tomar en nombre de Dios todo lo que se encuentre frente a ellos.
Los americanos, sienten admiración, desean emular a quienes tengan fabulosas riquezas, pues los millonarios son la prueba clara de que el cielo está de su lado. Para muchos norteamericanos, su presidente es la prueba clara de que es él representante de los cielos en América, por ello varias personas durante el Covid-19, siguieron su consejo: Beber cloro, para prevenir y curarse de esa epidemia.
RF