El pasado viernes 17 de abril, en el Excolegio Jesuita, se realizó un conversatorio titulado “De la escasez al poder, las luchas del agua en Michoacán”, donde la historiadora Dulce María Fraga López hace un recuento sobre el abasto de agua en la población, donde no ha existido un real
ordenamiento, normatividad que garantice el que el precioso líquido llegue a cada hogar, a pesar de ser ello un derecho constitucional.
De ser una necesidad pública, el agua se ha convertido en un aspecto de carácter privado, toda vez que desde 1970, en el planeta ha venido implantándose un modelo de desarrollo neoliberal, que considera al agua como una mercancía más. De esa manera varios ayuntamientos, han
concesionado el servicio a empresas privadas. La misma a través de permisos que duran décadas, se ha otorgado a embotelladoras, panificadoras, cementeras.
Es sabido que las grandes ciudades se abastecen de la misma, que se encuentra a cientos de kilómetros, su traslado da lugar a dejar sin el líquido a decenas de comunidades y hogares. La lucha por defender el agua es visible en Puebla, Zacatecas donde compañías foráneas
prácticamente la reciben regalada.
La ponente y todos los asistentes estuvieron de acuerdo, el cómo en la región del lago de Pátzcuaro el problema tiende a agudizarse por el desborde en el cultivo de aguacate, berries, arándano, provocando que haya una extracción abusiva de agua, sin permitir la recarga de los
mantos acuíferos. En Pátzcuaro, con una población de 60 mil habitantes, muchas colonias populares durante meses carecen de la misma. Y no sólo en esta ciudad, pues cada vez más se otorgan permisos para nuevos proyectos inmobiliarios, sin considerar o pensar el cómo se va a
abastecer el oro azul a cada nuevo fraccionamiento.
En todas las ciudades, ha proliferado el servicio de abastecimiento de agua con pipas. La situación, se comenta, se va volviendo cada vez más delicada, toda vez que el precio liquido se usa para zanjar problemas, como recientemente acaba de ocurrir entre Santa Fe de la Laguna y Quiroga, donde la primera amenaza con cerrar el pozo que abastece a la segunda población.
El tema del agua en el país, se ha venido discutiendo desde hace medio milenio, sin que hasta hoy se haya atendido con profesionalismo, justicia, equidad. Una jovencita asistente al foro comenta que “antes” sus familiares por la Ciénega de Chapultepec cultivaban cebolla, lechuga, hoy, lamenta, sólo se siembran frutos rojos de exportación, sin pensar el cómo quedaran las
tierras dentro de varios años, además de que se usa el agua que debería llegar al lago, como sucede con los ríos subterráneos de Lagunillas.
EFE