Desde hace décadas, se ha dicho que en México, es necesario crear cada año, un millón de
empleos, esto no ha sido posible, por el gusto que desde hace más de cien años, varios
expresidentes por entregar todo, no a nosotros sino a gentes extranjeras.
Eso sigue estando en el interior de las personas, que ya hoy, abiertamente se dicen, con orgullo,
ser de derecha. Y lo muestran deseando todo el mal del mundo a la nueva refinería Olmeca, dicen
que haber construido “eso” fue un tremendo disparate, echar a un barril sin fondo, cantidades
grandes de dinero, pues no tiene sentido haberla edificado, sabiendo que se pueden comprar
gasolinas, y demasiado baratas, a los Estados Unidos de América.
Pero no nos dicen que las mismas, se hacen precisamente con nuestro petróleo que les
malbaratamos. De esa manera gran parte de la reserva petrolera de México, ha ido a parar a las
refinerías yanquis, que son capaces de procesar, cada día, 17 millones de barriles del oro negro.
Pero eso no ha sido todo, es infame, muy malo, el que desde 1995 se haya decidido regalar toda
la industria petroquímica a los conocidos amos, con ello perdimos la oportunidad de que se diera
empleo a muchas gentes en México, dado que esa industria tiene la posibilidad crear casi cien mil
productos como llantas que preferimos comprar a China. Fertilizantes traídos desde Ucrania.
Los yanquis son buenísimos para arrebatar las riquezas ajenas, convencen a Venezuela para que
construyera una gran refinería en EUA, que ahora se la quitaron, pues de esa manera tendrían
hasta su casa la llegada del petróleo sin ningún problema. La misma jugada también hacen con
nosotros. En 1981, alguien, cuerdamente sugirió aprovechar más inteligentemente ese recurso no
renovable, instalando entre cinco y diez mil gasolineras por toda América del Sur. Vicente Fox, se
ríe, pues dice que ya el petróleo no era importante, como lo fue en 1930. Eso expresa quien fuera
gerente de la Coca y Presidente mexicano. (RRF)

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