Democracia es la posibilidad, de tener cada día un mejor país, un buen gobierno
que satisfaga las necesidades populares, que no deje el que un pequeño grupo se
apropie de una riqueza social.
Desde 1940 lo anterior está sucediendo en México, por un lado hay una
minoría enriquecida y, por otro lado una inmensa parte que trata de obtener el pan
de cada día, sin saber si al día siguiente lo tendrá.
La democracia de hoy es un remedo, una cosa que permite el que dos
personajes, como Vicente Fox, Felipe Calderón Hinojosa, juraran que por nada del
mundo iban a permitir que en 1997, se echara en las espaldas del pueblo, una
pesada deuda de dinero, que se usa para salvar a los banqueros, mintieron
porque a la mera hora, alzaron la mano para que les diéramos a los bancos tres
billones de pesos, que será difícil que salden, paguen nuestros bisnietos, pues
como sabemos el negocio de los bancos, es de que nunca se cubran las deudas.
A nombre de la democracia Salinas de Gortari, entrega, presta, concesiona
lo que era del pueblo: SICARTSA; Altos Hornos de México (AHMSA); la mina de
cobre de Cananea; Telmex, en el caso de teléfonos se acaba de dar otro permiso,
para que Carlos Slim siga aprovechando un sistema que pagan los mexicanos.
Entrega TV Azteca al dueño de Elektra.
No es democracia usar el poder para prestar el subsuelo durante ochenta
años a los extranjeros para que se llenen los bolsillos de dinero compañías
canadienses y americanas. Es antidemocrático lo que hace Zedillo, dar el tren
durante cien años a norteamericanos y al mexicano Germán Larrea, “dueño” de
Cananea. No fue democrático el que los poderosos, a través de serviles diputados
y senadores, cambiaran la Constitución 500 veces, para volver a la tierra una
mercancía. Hizo el pueblo realidad el tendido la fibra óptica que se entrega a
empresarios privados, para que no tuviéramos internet gratuito. (RF)

Compartir: