Aurora López Nambo

Gerardo Fernández Noroña, ya dos veces diputado federal y hoy senador de la República, también ex aspirante a la presidencia de la república, arremete contra la presidenta municipal de Uruapan, Grecia Quiróz, de quien dice “ya la ambición se le despertó y va por la gubernatura de Michoacán”, caray, y él quien es para decir quien si puede ser candidato y quién no.

Noroña cuestiona entonces las aspiraciones, por cierto, muy legitimas de la esposa del ex alcalde difunto, Carlos Manzo, y más que eso muestra que él y su partido sienten pasos en la azotea, se indignan y enfurecen por que el movimiento del sombrero pudiera lanzarla como candidata, arropada además por otros partidos políticos y por si fuera poco obtener el triunfo, aunque él diga “de ahí a que nos gane hay un mar de distancia”.

Lo que más enfurece a Noroña son las declaraciones de Grecia Quiróz contra políticos que señala como presuntos responsables del asesinato de su marido, pues juzga tales declaraciones como “irresponsables” y “políticas”, pero hay un dicho que dice “el que nada debe, nada teme”, entonces si no es cierto para que se preocupa él, que deje que las investigaciones sigan su curso.

Ante esta situación nadie de Morena, ni del gobierno salió en defensa de Grecia Quiróz, o sea que aquí no aplica la violencia política en razón de género, aquí no hay violencia política, aquí nadie dice “si tocan a una nos tocan a todas”, aquí la retórica pregonada desde el gobierno en defensa de la mujer es mera hipocresía.

Entonces, quien es el ambicioso, Noroña que sigue pegado a la ubre del pueblo desde hace varios años y que aún sueña con ser presidente de México, acaso él sí puede tener aspiraciones políticas que no se vean como ambición, pero la joven alcaldesa de Uruapan no, juzgue usted.

El doble discurso del senador Noroña, recientemente lo hace llorar en otro país, Palestina, por la violencia y la pobreza que se viven en la franja de Gaza, pero por México no derrama ni una lagrima, acá no se solidariza por la violencia, acá no visita los campos minados en Michoacán, a su parecer acá todo está bien de acuerdo a su doble moral.

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