No lo quisiéramos, pero un grave suceso en Nueva Orleans, ciudad norteamericana, donde una
camioneta embiste a una multitud que celebraba el Año Nuevo, seguramente va a tener serias
repercusiones para los miles de inmigrantes, a quien el futuro presidente Donald Trump, considera
culpables de todos los males en una de las naciones más poderosas del planeta.
Quien atropella a la multitud, causando 14 muertes, y heridos, era un exmilitar de las fuerzas
armadas de EUA, supuestamente simpatizante radical del Islam. El hecho por supuesto ha causado
indignación, no sólo en Norteamérica, sino en todo el orbe. Además, en Las Vegas se hace estallar
un auto, un auto eléctrico Tesla frente a un hotel de Trump, eso el poderío yanqui lo considera
terrorismo.
La maquinaria de condena se ha puesto en marcha, señalando a los dos actos como producto del
terrorismo a esa nación del Norte. Recordemos que ese calificativo, brinda todas las armas a USA
para combatir tal fenómeno en cualquier parte del planeta. Seguramente Marko Cortés del PAN,
está contento, pues desea que todo el poderío americano se cebe sobre los carteles dedicados al
narcotráfico, que Biden y Trump, considera o les da el calificativo de terroristas, con lo que tienen
manga ancha para intervenir en nuestro suelo, ignorando la soberanía nacional. (RRF)