Lo que se esperaba, Donald Trump, cumple su promesa de anunciar un aumento de impuestos,
aranceles del 25 por ciento a todos los autos que se arman en México, para ser importados por
EUA, como la información es un arma de poder, éste día no se sabía que otros productos nuestros
recibirían ese mismo trato, se dice que el petróleo, el aluminio, acero, hay duda, pero de lo que sí
es cierto, se asegura, es de que ello, por al menos una semana causará que el dólar cueste 23
pesos.
Si la lejana guerra de Ucrania, aumenta el precio de gasolinas, los abonos, el trigo en México,
imaginemos ahora lo que causara la inflación, la subida de precios en todo, si ya de por sí no
encontramos la salida, ahora más, pues nuestra economía, gracias a Salinas, Zedillo, Fox, Calderón,
Peña Nieto depende en gran parte de EUA, la gente norteamericana difícilmente compraría
aguacate cuando conozca que su precio aumenta 25 por ciento.
Hace 25 años, sufrimos una inflación que hoy parece de cuento, los libros costaban 3, 6 mil pesos,
todo aumenta al grado de que el gobierno mexicano decide quitarle al peso dos o tres ceros. Ello
ocasiona que la gente pierda sus ahorros, no pueda pagar sus créditos bancarios, perdiendo su
casa, edificios, por eso para los ricos se idea el llamado FOBAPROA para pagar a los bancos que
quebraron.
Se nos ha engañado, propiamente desde 1982 hemos perdido nuestro propio proyecto de
desarrollo, para que los gobiernos americanos, decidan como deben ser las cosas en México, por
ejemplo, ordenaron que la petroquímica básica, que produce jabón, fertilizantes, insecticidas,
funguicidas, pinturas, llantas se les entregara, a pesar de que la Constitución lo prohibía. Letra
muerta fue la impedimenta constitucional que ellos, compraran tierras en los cien kilómetros de
fronteras y cincuenta kilómetros de playas. Hoy en el Golfo de México, los gringos con los
mexicanos explotan un yacimiento de petróleo, por eso, Trump dice que se llame Golfo de
América.
Nos traicionaron los exmandatarios, pues además nos vendieron con China, siendo que el
Tratado Comercial era sólo con EUA y Canadá, nos sabemos que partes de los autos que
“exportamos” sean orientales, por eso Canadá dice: “Ya no permitiremos la entrada de basura
china”. No compartimos la idea de que lo anunciado por Trump no nos afectará, porque para
empezar no es él el que lo decide, pues es un simple títere de las compañías trasnacionales que a
sus anchas operan en México. El pretexto para amolarnos más, fue porque con Canadá
introducimos, dice, toneladas de fentanilo y, ayudamos para que miles de migrantes entren a EUA.
Mientras tanto la policía yanqui gasea a quienes protestan contra la deportación de nuestros
hermanos. (Fidel Rodríguez Ramos)

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