Los llamados gobiernos neoliberales, no dejaron títere con cabeza, llegan al grado de permitir la
entrada a la empresa trasnacional de pasajeros, en taxi, conocida como UBER, que vienen a quitar
el empleo y por si fuera a provocar enfrentamientos en el aeropuerto Benito Juárez de la capital
mexicana y en Cancún, donde se han registrado una violencia entre choferes que lleva cuatro
largos años.
Igual sucede con las empresas multinacionales que arrasan con los changarritos de la esquina,
con muebleras, negocios de electrónicos, jardinería, venta de partes automotrices, que logran
grandes ganancias, dejando en la quiebra a muchas compañías pequeñas que no pueden
enfrentarlos, debido a la gran cantidad de dinero que disponen.
Si hay algo triste, es ver a los trabajadores pelearse a golpes, eso provoca Felipe Calderón
Hinojosa cuando desaparece Luz y Fuerza del Centro, pues irritados los electricistas que pierden su
empleo, vuelcan su resentimiento contra camionetas de Comisión Federal de Electricidad que
pasaban por la principal sede sindical de quienes laboraban para Fuerza del Centro en la Ciudad de
México.
Ni nuestros paleteros se salvan, toda vez que Italia viene por el negocio, trae a sus trabajadores
por todos lados jalando botes o pingüinos de los helados, así andan para evadir impuestos. Como
es costumbre, a la de a fuerzas, se impone una ley de transporte, a escondidas en Morelia, que
afecta a todos los choferes de taxis o transporte, pues si yo quiero en bicicleta puedo ofrecer
servicio de traslado. En Morelia se planea un transporte aéreo, claro sin oír, consultar a nadie. ¿Y
la democracia?. (EFE)

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