Aurora López Nambo

Por principio de cuentas es en el hogar donde se deben hacer efectivos los derechos de los niños y las niñas, empezando por el derecho a una vida digna, donde impere el respeto, el cariño y cuidado que debe garantizar toda familia a un menor de edad. Enseguida vienen los demás derechos, donde el gobierno, las instituciones y la sociedad deben ser garantes que se hagan efectivos, dígase la educación, la salud, la alimentación, el hogar.

El respeto total y absoluto a los niños es una garantía que debe privilegiarse, iniciando por la vida misma, le siguen la salud, la dignidad, pero hoy en día aún les quedamos a deber mucho a los niños, tanto las familias, como las instituciones, pues vemos casos de violencia y abuso donde no se aplica la ley.

Un derecho que me parece fundamental, es el “Derecho a no ser Violentados”, en este tiempo donde vemos de manera constante el abuso y violencia que ejercen sobre los menores los mismos padres, golpes, abuso sexual, entre otros, cuando se supone que la familia y el hogar debería ser el lugar más seguro para ellos.

No debemos perder de vista que en la medida que se ejerza una buena crianza y se respeten los derechos, en un futuro tendremos adultos mejores en todos los sentidos, como seres humanos y como personas productivas.

En el mundo entero todos los niños y niñas deberían estar viviendo una vida feliz como niños sanos, niños queridos y no en condiciones guerra, pobreza, abuso, explotación. También deberíamos sumarnos a la protección como sociedad y no voltear la mirada ante las situaciones que les afectan, independientemente de que sean o no nuestros hijos, si toda la sociedad hiciéramos nuestra aportación, entonces todos los derechos serán para todos los niños sin distingos de ninguna índole.

Que este Día del Niño, sirva de reflexión para no olvidar el gran valor que tienen nuestros niños y niñas, y que en la medida que se garanticen sus derechos entonces se podrá cumplir con lo que dice la ley en el papel y que se establece en el artículo 4 constitucional, “privilegiar el interés superior de la niñez”.

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