Los que quebraron los bancos en 1997, cuando gobernaba Ernesto Zedillo Ponce de León, juntos
los banqueros y Zedillo, contra todo sentido común, razón, entendimiento le cargaron al pueblo de
México, a todos, una monstruosa cantidad de dinero que se las han estado entregando a los
miserables culpables.
Es como si cualquier ciudadano, quebrara, irresponsablemente en un negocio, pero que nos
pidiera a todos, que teníamos la obligación de ayudarle a sanar, rescatar su empresa, para
nuevamente seguir en su misma irresponsabilidad. Eso fue lo que hicieron los gerentes
financieros, pero antes corrieron a miles de trabajadores bancarios, nosotros los salvamos,
obligadamente, pero ocurre algo inadmisible, los señores, al saber que ya nada debían, a pesar de
que se quedaron con miles de millones de pesos, sonrientes, los vendieron a banqueros españoles,
norteamericanos, suizos, canadienses.
Como todo es secreto en México, no se sabe a bien cuanto se entrega cada año a los banqueros,
que ya ni mexicanos son, se asegura que anualmente se les regala, setenta mil millones de pesos.
Tan grande es “nuestra” deuda, que se espera acabar de cubrirla hasta el 2070, si bien nos va.
Pero hay otra cosa más increíble, ahora el PAN, el PRI exigen que ya se detenga el saqueo, un robo
que ellos promovieron, aprovechando hoy la ignorancia de muchos de nosotros, ese robo lo
presentan como irresponsabilidad de Obrador, háganos el favor.
Dicen que Zedillo ha sido uno de nuestros mejores presidentes, por ello, Zedillo goza hoy de una
pensión de 120 mil pesos mensuales, después de haber “trabajado” pocos años en el Banco de
México, eso recibe como regalo, quien concesiona el tren a gringos y canadienses, al dueño de la
mina de cobre de Cananea, Germán Larrea por un largo siglo. Los concesionarios originales, en
diez años, recuperan lo invertido para alquilarlo, después, como lo banqueros, revenden los
permisos a otros, cosa que hace posible la ruta Lázaro Cárdenas- Canadá. Mientras el pueblo
mexicano sufre de todo, Carlos Marín, aplaude la fechoría de Zedillo; el periodista Carlos Marín
pone las manos al fuego, por Genaro García Luna diciendo que era inocente. Hoy, rastreramente
se vuelve a equivocar, pues dice que Morena, ¡ya van dos veces!, que se opone a que se diga la
verdad de ese atraco bancario. (RF)

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