En Pátzcuaro, tratamos de informar en 1988, lo que viviríamos con Carlos Salinas de Gortari, el
cumplido fin del Estado de Bienestar, su achicamiento, que hoy no alcanza ni siquiera para
garantizar el servicio de basura o el cuidado de nuestra integridad física.
Con gusto Salinas pone en subasta, venta de garaje más de mil empresas cuyo legítimo dueño era
el pueblo. Se entrega todo, con el dinero recibido se hace una gran fiesta llamada Solidaridad, sin
mucho papeleo se da dinero para construir canchas deportivas, proyectos productivos en
agricultura, ganadería y en lo que diera la imaginación. Se arreglan templos, nadie se preguntó de
dónde venían las comaladas de dinero.
Esa línea la sigue Ernesto Zedillo que concesiona el tren. Fox, Felipe Calderón concesionan el
subsuelo, salvan a los bancos en quiebra, los vuelven a entregar a quienes cometen ese
quebranto, estos después, graciosamente los revenden a extranjeros. Hoy la banca en cuatro
meses gana cien mil millones de pesos. Si México fuera, como antes, el dueño, podrían haberse
construido cien hospitales para que no siguiera muriendo tanta gente, debido a sufrir
enfermedades caras como el cáncer, males cardiacos.
Volvimos a advertir lo mismo, con el neoliberalismo que sigue vivo y coleando, ése fue el acabose
pues en definitiva se entrega ya casi todo el país. Se nos quita hasta la fabricación de paletas, que
ya ahora es negocio de Italia con los Col Ice. Obrador, Sheimbaum reciben un verdadero cascarón,
la obligación de entregar, por lo menos cada año un billón setenta mil millones de pesos por
compromisos de una monstruosa deuda que contrajeron todos los expresidentes, Zedillo nos deja
que paguemos a los banqueros, nada más, cuatro billones de pesos hasta el 2070, con trabajos ya
pagamos la mitad.
Cada uno de nosotros “debe” por lo menos ciento cincuenta mil pesos. Aun así, prestigiados
economistas, piden a Sheimbaum que haya otra vez pensiones solidarias, atención medica de
primer mundo, vivienda, trabajo, con vacaciones, aguinaldos, estabilidad, pensiones sabiendo que
las arcas del gobierno prácticamente están vacías. El pueblo sufre, menos la esposa de Calderón,
los partidos políticos, los eternos diputados, senadores Fabio Manlio Beltrones, Rubén Moreira,
Ricardo Anaya, Marko Cortés, Clara Brugada, Germán Cazares Martínez, Leonel Godoy, Lilly Téllez,
los gobernadores. (EFE)