Fidel Rodríguez Ramos
Si una minoría se ha adueñado de la vida política, la democracia, fruto real del pueblo pobre, no
podía ser la excepción, la toman en sus manos con muchas argucias, se hacen propietaria de la
misma dejando fuera a sus reales constructores, quienes hacen amplios sacrificios, al grado de dar
miles de vidas, tan sólo con el PRD se entregan setecientas vidas de campesinos, trabajadores,
profesionistas, jóvenes para que al final se entregara el de la Revolución Democrática a los brazos
del PRI y PAN.
Para más burla, los afectados en éste 2025 les dieron a todos los partidos siete mil trescientos
cincuenta y cuatro millones de pesos. Aparte de esa cantidad, se debe pagar a los diputados
federales y locales, a los senadores que sólo ven por su conveniencia, como lo hacen en 2024
dándole la oportunidad de repetir en el cargo a los presidentes municipales, riéndose de aquel
postulado maderista: “Sufragio efectivo no reelección”.
La supuesta democracia que defienden a capa y espada, es para no dar participación a nuevas
gentes, con más ideas o profesionalismo. Hoy en el Congreso de la Unión, hay gente que ya lleva
hasta treinta años gozando de altos salarios y privilegios. Uno de ellos, dar a sus favoritos como
regalo diputaciones federales o senadurías, como la que se auto regaló el mero mero del PRI,
Alejandro Moreno Cárdenas propietario de 18 autos de lujo, un total de 82 bienes muebles e
inmuebles, la mayoría a nombre de familiares, además de no dar cuenta de 83 millones de pesos
que ejerce en su cargo como gobernador de Campeche.
PRI, PAN ya pegaron el grito en el cielo, por la futura reforma electoral que seguramente quitará
los cargos plurinominales, regalos como senadores, diputados, la reelección, el recorte de dinero
para partidos que se la viven sin hacer nada y, una chispita de luz para el pueblo, para que pueda
participar independientemente, alejados de los partidos tranzas, vende patrias a más no poder.