Confiados en el dicho de que “el tiempo todo lo cura”, quienes cometen la barbaridad de desaparecer, ya hace once años a 43 normalistas de Ayotzinapa, saben que su crimen quedará sin castigo alguno, pues uno a uno de los elementos que pudieran explicar ese hecho condenado a nivel mundial, han sido eliminados. Nada se ha dejado fuera, inclusive muchos testigos, supuestos participantes han sido asesinados en el momento en que se les había localizado y detenido. En donde suceden varios de los hechos, había cámaras de video, cuando se piden las grabaciones se dicen que muchas desaparecieron, otra explicación fue de qué algunas estaban apagadas o no funcionaban. Uno de los principales funcionarios que trata de explicar los hechos, hoy se encuentra cumpliendo una pena de prisión en su casa. Sin embargo, nadie lo dice, hay un acuerdo entre miles de millones de personas, en México y el planeta de que tal acto es explicable, sólo que esto no ha sido posible, por los enormes intereses, sobre todo económicos, que hay detrás de ese hecho de terror que paraliza a toda la juventud, pues ésta ante tal acto de barbarie no iba a quedarse con los brazos cruzados, el crimen era una seria advertencia para que nadie tratara de identificar el origen de algo que se diseña para arrebatar a los pueblos un mar de riquezas, que confiaran en su administración a gobernantes traidores. En México se trata de apoderar de la industria eléctrica, cosa que se detuvo después de perder mucho de tal campo en manos privadas, en España, eso no fue posible, en Argentina se entrega el sector energético. Ayotzinapa, de alguna manera empieza con la muerte de quien pretendía ser presidente de México Luis Donaldo Colosio que claramente se pronuncia por no cumplir lo arriba indicado. Zedillo sigue la línea ordenando la masacre de decenas de indígenas en Chiapas, mientras oraban. Fox sigue el camino invadiendo Lázaro Cárdenas, continúa Felipe Calderón sumiendo en un baño de sangre que no ha parado en el país. El despojo, el terror, la entrega del país está detrás de Ayotzinapa, eso nunca lo van a decir por supuesto quienes se vieron beneficiados.