Toda la sociedad michoacana, ha sido abandonada a su suerte desde hace 34 años, amenazada
por la violencia que ha cobrado cientos o miles de vidas. Todo el territorio purhépecha, se
encuentra cubierto por el miedo, la desconfianza entre todos los habitantes. Las gentes
difícilmente se atreven a salir después de las diez de la noche, por temor a sufrir un ataque.
La gente sabe que muy difícilmente los cuerpos de seguridad, pudieran auxiliarlos debido a los
bajos salarios, preparación, armamento que reciben. La falta de motivación en los cuerpos
policiacos ha provocado que sean las propias comunidades, sobre todo en la costa del Pacífico, se
organicen para formar sus propios cuerpos de vigilancia.
Sabedores de que a los partidos políticos no les interesa lo primordial en cualquier país, la
integridad física de la sociedad, los indígenas se han procurado gobiernos autónomos, como en
Cherán para poder tener sus propios equipos de seguridad. En 1989 empieza la pesadilla, pues
nadie deseaba viajar por la noche hacia Lázaro Cárdenas, debido a que los autobuses eran
balaceados. En la carretera Zamora-Uruapan era casi seguro que los autos de pronto se
encontrarán en la vía un tronco para ser asaltados los tripulantes. De Chilpancingo a Lázaro
Cárdenas, por la noche se formaban caravanas, custodiadas por la policía federal para no ser
atacados.
Nadie se ha preguntado sobre como esa violencia ha afectado psicológicamente a todos los
michoacanos. Los niños, adolescentes han sido espectadores de la quema de trailers,
ametrallamiento de bases de policía. Saber de la muerte atroz de miles de personas, de cientos de
desaparecidos, secuestrados. Ninguna población, municipio escapa a esta tragedia. Esto ha
causado un gran desaliento para participar políticamente, para unirse y resolver diversos
problemas.
Y la cosa es peor, pues escuchan a todos los políticos hablar de logros, beneficios, triunfos frente
a la inseguridad sabiendo que todo es falso, pues se ha llegado al extremo en años recientes de
que se amenaza a la población, se le prohíbe transitar en fechas de fiestas decembrinas. La gente
sabe que el gobierno federal ha sido ineficaz para garantizar una perdida seguridad, antes la
población estaba en la miseria, pero por lo menos gozaba de saber que su vida no estaba en
peligro.
El Estado ha renunciado en Tepalcatepec, Tancítaro, Coahuayana, Apatzingán, Ostula, La Ruana,
Aquila a su papel de ver por los demás. Curiosamente en esos lugares hay una inmensa riqueza
como maderas preciosas, minerales que explotan empresas extranjeras, de Argentina, por
ejemplo. Hay sitios paradisiacos en la costa. El cultivo de cítricos es importante, así como la
actividad pecuaria. Mango, papaya, coco, Jamaica, tamarindo. Eso ha obligado a que los
habitantes formen sus guardias comunitarias para no perderlos. El costo para ello ha sido enorme,
el pasado 7 de diciembre estalló en Coahuayana frente al edificio de esa policía popular, un auto
lleno de explosivos causando la muerte de seis personas, entre ellas el conductor.

Fidel Rodríguez Ramos

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