Por segunda ocasión Estados Unidos de América, ahora acompañado de Israel, desde el pasado
sábado 28 de febrero, se encuentra interesado en hacer su plena voluntad en Irán, a quien acusa
de terrorista, enemigo de la paz mundial, al seguir, según Trump, en su necedad de fabricar una
bomba nuclear, hace seis meses presumió, tras su primera invasión que el peligro estaba
conjurado.
Ahora vuelve con la misma declaración el sábado, lanzando misiles sobre la población iraní, uno
de esos artefactos mortales acaba con la vida de 160 niñas en una escuela. Trump y Benjamín
Netanyahu de Israel alardean de haber quitado la vida a Ali Jamenei, autoridad religiosa, con gran
influencia sobre el gobierno durante 30 años.
Estados Unidos, por lo pronto tiene el apoyo de Inglaterra, quien acepta qué desde todas sus
bases militares, se usen para seguir masacrando a Irán. Francia igual se une a Trump, para que
éste continúe atacando a los iraníes el próximo mes.
China muestra preocupación porque de seguir el conflicto, no tendrá acceso al 15 por ciento del
petróleo iraní que necesita para mover su enorme potencial industrial. Por lo pronto Irán ha
cerrado el Estrecho de Ormus, vía marítima por donde pasa más del veinte por ciento de los
hidrocarburos que se mueven en el mundo.
Los medios de difusión, con gran éxito, desde 1979 han confundido al planeta, dando un mar de
versiones sobre el enfrentamiento entre Israel e Irán, para ocultar las verdaderas razones de la
intromisión americana en Oriente Medio, éstas serían: Hacerse, como en Venezuela de inmensos
yacimientos petroleros que hay en toda la península arábiga, controlando el precio del mismo a
nivel mundial. El más importante, levantarse como la máxima potencia mundial para decidir el
futuro de miles de millones de habitantes y, lo puede lograr pues se asegura que el potencial
americano es más fuerte, en el sentido militar, que Rusia y China. Trump sabe qué al doblegar Irán,
estará muy encima en Oriente sobre los intereses de sus enemigos. Por lo pronto domina a todo el
continente americano.
Prueba de lo anterior, se observa cuando al mismo tiempo Trump en Bruselas, sostiene pláticas
con Irán para alcanzar acuerdos diplomáticos que logren la paz, sin embargo, al mismo tiempo se
da el lujo de lanzar miles de cohetes sobre los iraníes. Israel, si tiene “permiso”, ayuda de EUA para
seguir con sus programas nucleares, para crear bombas termobáricas que en una explosión llegan
a tener hasta 3 mil 500 grados, que al entrar en contacto con el cuerpo de sus víctimas los hacen
desaparecer por completo. (RF)