Para la economía norteamericana es asunto de vida o muerte, el desenlace que tenga el enfrentamiento del gobierno de EUA contra Irán, al presidente Trump no le queda de otra, pues de no hacerlo quedaría descubierta toda una trama, un engaño que hace con Israel, donde
declaran que el mundo estaría bajo la amenaza terrorista, ver como los iraníes, gracias a sus trabajos nucleares, pronto tendrían en sus manos una bomba como las usadas en Hiroshima o Nagazaki, quizás más potente.
Uno de los principales colaboradores del presidente americano, presenta su renuncia, para no seguir en una cruenta guerra, donde ya han muerto más de 1500 personas. Comunica al mundo que Irán, de ninguna manera representa un peligro para la población norteamericana, que recién acaba de salir a la calle para repudiar un nuevo crimen contra la humanidad.
A la calle salieron el pasado sábado 28 de marzo, más de seis millones de personas, para condenar los ataques de su presidente contra Venezuela, Cuba e Irán. Trump sabe qué si no convierte a la península arábiga en un infierno, la economía, el poderío del dólar será desplazado por otras monedas como, el rublo de Rusia, el yuan de China, pues toda la venta del gas, petróleo en el planeta se hace con la moneda de EUA, eso le ha permitido gastar desde hace cincuenta años, más de lo que obtiene en la producción de muchas cosas, de ahí que hoy tiene una inmensa
deuda.
Por eso después de invadir Venezuela, las empresas petroleras llegan directamente a explotar el petróleo, todo el dinero de la venta del petróleo venezolano, inmediatamente lo toma Trump.
Después del dominio de Irán, Trump tendría en sus manos, todo el petróleo, gas, del gran yacimiento que hay en la península arábiga. Para demostrar que la cosa va en serio, Trump ordenabombardear una escuela primaria iraní, donde pierden la vida 168 niñas.
En Irak cuando los norteamericanos invaden para robar el petróleo, y colgar al presidente Sadam Hussein, acusado falsamente de tener armas terribles, carros de propaganda informaban de que en equis callejón se regalarían juguetes, llegaban decenas de niños para encontrar la muerte, puesen vez de pelotas, muñecas lo que había era un objeto explosivo. Se bombardeaban los lugares
donde había bodas, para provocar el terror, miedo entre la población.
Fidel R. Ramos