El lunes 20 de abril, ocurrieron dos lamentables sucesos, pues en Líbano, un soldado invasor
israelí, arremete contra una imagen religiosa, respetada en gran parte del planeta. Los israelíes al parecer han perdido el rumbo, la moral pues durante recientes años, se han dedicado a arrebatar vidas inocentes en Gaza, Irán, Cisjordania y ahora en Líbano, por considerar que esas naciones representan una serie amenaza para la humanidad, así piensan muchos habitantes de un espacio que se considera altamente sagrado.
Se han rebasado muchos límites en Israel, al grado de que muchos habitantes de ese país, se niegan a participar en las injustas guerras que promueve Benjamín Netayanhu, muchos habitantes han salido a las calles a protestar, asegurando que no están de acuerdo con la línea guerreristas, agresiva, terrorista de su gobierno.
México en ese mismo día registra otra tragedia, en la emblemática Ciudad donde se hacen los
dioses, en Teotihuacan, donde un desquiciado abre fuego contra los turistas en esa zona
arqueológica donde pierde la existencia una canadiense. El tirador después de su letal acción se quita la vida. El actor, supuestamente se inspira en la masacre que ocurre hace años en los Estados Unidos, conocida como de Columbine, donde murieron 13 personas. Millones de personas en el planeta vieron después esa masacre en una célebre película. Quien realiza ese crimen artero es identificado como Julio César Jasso Ramírez, con domicilio en la capital del país.
Vaya desde Reflejo de Michoacán nuestras sinceras condolencias a las víctimas de este alevoso atentado.
RF