Fidel Rodríguez Ramos
A pesar de que Donald Trump, dice que no le importan nada las leyes, para tomar el control del
planeta, asegurando qué de hoy en adelante, hablará el inmenso poderío de las armas para
arrebatar a la nación que se deje, múltiples riquezas. La llamada democracia para él no existe,
mucho menos las Constituciones, pues a la brava, sin tomar en cuenta al Congreso se mete a
Venezuela para apropiarse del 20 por ciento de petróleo que hay en el mundo.
Lo peor es de que los mandatarios de Honduras, El Salvador, Argentina, Panamá están de
acuerdo con el magnate, que logra convencer al pueblo para que lo elijan por segunda vez al
frente de EUA, para eso si toma en cuenta a la democracia, pero la viola en Venezuela cuando por
la libre nombra a otro “presidente” alterno que es reconocido por varios países. Joe Biden no se
queda atrás nombra a “otro”. Ahora la furia llegará a Cuba, en Irán ya hay muchas
manifestaciones, con el deseo de poner a otra autoridad para que desplace a quien hoy gobierna.
El 3 y 10 de enero Trump, declara que en México no gobierna la Presidenta, por ello se prepara
para venir por quienes dañan a su país, trasladando estupefacientes, enviando otra vez a los
marines. Aprovechando que somos clientes, pues EUA nos ha invadido, mínimo, tres veces, con
barcos, aviones y tanques, para agarrar a Pancho Villa, quien los invade, debido a que un banco no
quería regresarle dinero que le confía. Bloquea durante la Revolución, como en Venezuela, las
costas de los dos océanos.
La perversidad de Trump, es tremenda, aprovecha el momento para expulsar a miles de
migrantes, a pesar de que los americanos protestan por las últimas 2 mil detenciones de la migra,
conocida como ICE. Marchas multitudinarias se han registrado últimamente para exigir castigo por
la muerte de Renee Nicole Good, quien sufre una agresión a balazos en su auto, pues se opone a
las acciones del ICE. Para detener tanto descontento de la gente, congresistas piden a Trump que
ya le pare. Minnesota, Illinois exigen la salida de tanto policía que atemoriza a todo mundo.