Frente a graves situaciones, ya se ha hecho costumbre resolver todo con meras declaraciones, se
habla de una nueva escuela mexicana, pero nada más se habla porque ni siquiera se ha visto en la
práctica que mínimamente, con obras, se quiera a los niños, pues desde hace tiempo han estado
expuestos a graves enfermedades por el tipo de refrescos, golosinas, frituras que se les ofrecen en
las mismas cooperativas de los colegios.
Los adolescentes están igual o peor, se les propone imitar a quienes cantan corridos tumbados,
los expertos en comunicación, no nos dejaran mentir sobre la tremenda influencia que la
violencia, hoy difundida por todos lados, tiende a imitarse. Además, ellos se ven como parte de un
gran mercado, donde se les ofrecen sustancias adictivas, como la nicotina, alcohol.
Para que engañarnos, lo más valioso que tiene México, está en el abandono, expuesto a uno y
mil peligros, sin que nadie de los tres niveles de gobierno haga nada. En Zamora, Michoacán, ayer
fueron balaceados niños, dos de ellos resultaron muertos. Pero para que seguir diciendo,
escribiendo palabras que no sirven para nada. Nos duele ese hecho, ese abandono. (EFE)