México se encuentra viviendo uno de los momentos más difíciles de su historia, que no se
pueden entender cabalmente por su alta complejidad, lo que sí sabemos, son las posibles
consecuencias, imaginemos que de pronto expulsen a nuestro país, varios miles de nuestros
hermanos, a familias enteras, ellos no encontraran las posibilidades para seguir viviendo como lo
hacían en el Norte, con buenos salarios y más alternativas para todo.
Hace poco, se descubre un túnel por donde pasaban a EUA, no decenas, sino miles de migrantes,
de muchos países, aparentemente nadie sabía de esa manera para ingresar ilegalmente, como que
todo fue un plan previamente diseñado, claro, por ese mismo paso seguramente se trasladaron
toneladas de estupefacientes, además de que cada persona debía pagar más de cien mil pesos
mexicanos.
De alguna manera se consiente la llegada de millones de gentes, se esperó que la situación poco
a poco se volviera insostenible, dando lugar a que las medidas, el control sobre los migrantes
ilegales se volviera en un momento, como algo que debía ser tratado radicalmente.
A Donald Trump se le complicó la situación, esperaba que miles de negocios, fabricas, armadoras
de autos regresaran nuevamente a EUA y no lo hicieron, las grandes marcas sabían que de
regresar la gente no compraría por ejemplo tenis Puma, Nike, Adidas en su real valor, hoy se
pueden comprar baratos, gracias a que Vietnam los fabrica a un precio ultra reducido, debido a
que los trabajadores reciben salarios reducidos y ninguna prestación.
Igual sucede con los autos, pues ya no hay fábricas que los realicen por completo, pues por
ejemplo varios países se encargan de producir alguna parte de los carros, bajo el mismo esquema
que en Vietnam, en México se reciben las partes de los autos, se arman y se exportan a EUA, con
los nuevos impuestos decretados por Trump es precio es elevado.
El único remedio que nos queda, es pensar seriamente ya en la forma en que nuevamente
muchas cosas que se concesionaran por decenas de años, vuelvan a manos mexicanas, no
podemos esperar ochenta años para recuperar por ejemplo los ferrocarriles, o Telmex cuya
concesión, préstamo se cumple dentro de varios años. Que nos regresen el subsuelo, los
yacimientos de cobre en Cananea, lo que hoy se dado a las compañías mineras de EUA y Canadá,
que nos regresen el agua, la fibra óptica.
No son sueños, eso es posible pues ahora Morena tiene mayoría en el Poder Legislativo, para
hacer posible que todo vuelva a estar en manos de los mexicanos, sus reales dueños. Urge porque
Trump asegura que con el tratado de libre comercio los hemos robado a manos llenas. (Fidel
Rodríguez Ramos)