Un inmenso placer siente el presidente de los Estados Unidos, declarando qué si los iraníes no dejaban libre el paso en el estrecho de Ormuz, habría el pasado lunes 6 de abril un intenso ataque. La amenaza no se cumple.
Todo queda para ésta tarde del siete de abril, de no cumplirse la seria amenaza, ésta se haría realidad el próximo mes de junio, oh quien sabe cuándo. Pero atendamos lo que dice el mandatario últimamente: Ésta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás.

No quiero que eso suceda, pero es probable que ocurra. Cuarenta y siete años de extorsión, corrupción y
muerte, llegarán, por fin, a su final. ¡Qué Dios bendiga al gran pueblo de Irán!. No quieren decir me rindo, pero lo harán.

El seis de abril, el mandatario de EUA aseguró que Irán estaba negociando “de buena fe” con SU país y que le gustaría llegar a un acuerdo, antes de que se cumpliera el ultimátum, que terminaría en la tarde del siete de abril, aunque insistió en que la propuesta de paz iraní “no es
suficientemente buena”. ¿Qué desea Irán? Que EUA se comprometa a no volver a invadir. Que responda por los daños causados durante un mes de arbitrarios ataques. Si no se rinden dice Estados Unidos, “no tendrán puentes, no habrá centrales eléctricas. Irán regresará a la edad de
piedra.” No son simples palabras, recordemos lo que hacen los americanos en Gaza, Venezuela, lo que están haciendo con Cuba. La guerra es su gran negocio, después de la venta de armas.

FR

Compartir: